viernes, 6 de marzo de 2009

De mar a río


“En algún lugar en el tiempo, cuando córdoba se vuelva puerto y buenos aires sierra, cuando el mar le haga cosquillas al río, cuando los pueblos se fundan y fundidos se confundan.

En ese espacio hermosamente impreciso nos vamos a encontrar, para descubrir entusiasmados los desvaríos de estar vivos.

Y te mirare recostado sobre el césped como me cuentas lo mucho que has viajado, lo fuerte que te has hecho, los fenómenos arquitectónicos y la buena música de los tiempos que han pasados.

Y te contare que invente un color, que aprendí a cuidarme cuidando, que dibujando me he dibujado.

Y hablaremos casi sin parar, intercalándonos, intercambiándonos, casi mezclándonos.

Y me entusiasmara verte feliz y te agradara verme reír.

Y cuando hallamos viajado uno en el otro y el otro en uno, cuando hallamos percibido que las circunstancias no hicieron mas que demostrarnos, lo que ya sabíamos, que vos eras vos y yo era yo; y que vos y yo éramos simplemente nosotros dos indefiniéndonos.

Cuando lo veamos sin mirar.

Nos volveremos a despedir, pero esta vez sabiendo que es un adiós que arrastra un siempre.

Mientras tanto tendremos que comprender lo comprendido, entendernos hasta darnos por desentendidos y creer que lo inevitable ya se ha escurrido.

Que el agua es agua en el mar o en el río”